No te Sueltes (Never Let Go) — Cuerdas de supervivencia, paranoia forestal y traumas familiares
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En la noble redacción de Claqueta Ácida hemos sobrevivido a cabañas en el bosque de toda índole y condición, pero la ratonera de madera que plantea Alexandre Aja en No te Sueltes (Never Let Go, 2024) destaca por su asfixiante austeridad y su capacidad para sembrar la duda existencial en la mente del espectador. El cineasta francés deja a un lado los cocodrilos hambrientos y el gore juguetón para firmar un cuento de hadas oscuro y minimalista sobre el trauma familiar heredado.
La premisa se aferra a un cabo de supervivencia literal: una madre coraje (Halle Berry) y sus dos hijos pequeños, Samuel y Nolan, viven aislados en una modesta cabaña en medio de un bosque denso y salvaje. Según la madre, el mundo exterior ha sido arrasado por una fuerza maligna (“El Mal”) que se manifiesta en forma de visiones deformes y que solo puede evitarse permaneciendo atados a los cimientos de la casa a través de unas gruesas cuerdas que nunca deben soltar. Si se desatan del cabo protector mientras exploran el bosque en busca de bayas o leña, quedan desprotegidos ante la asimilación demoníaca. Sin embargo, a medida que los recursos escasean y el hambre aprieta, uno de los niños empieza a cuestionarse si la criatura exterior es real o solo el delirio esquizofrénico de su madre.
El bosque como laberinto de la desconfianza
Lo que funciona muy bien en No te Sueltes es su exquisito tratamiento del espacio y la fotografía de Maxime Alexandre. El bosque de Vancouver se filma no como un remanso de paz, sino como un laberinto gótico repleto de sombras amenazantes, ramas que parecen garras y una niebla húmeda que se come las siluetas de los niños. El uso de las cuerdas estructurando el encuadre es sobresaliente, obligando a los planos a jugar constantemente con los límites de la tensión física del cable tenso.
Aja maneja con acierto el suspense de la ambigüedad moral. El espectador comparte la desesperación del hijo rebelde (Nolan) y se pregunta constantemente si las perturbadoras visiones que sufre la madre (como su madre muerta con lengua de serpiente) son tangibles o fruto del encierro mental y el hambre. Sin embargo, el filme sufre de cierta fatiga narrativa a mitad de camino, donde las dinámicas familiares repetitivas en la cabaña dan vueltas sobre el mismo nudo sin aportar novedades significativas antes de un desenlace que dividirá a la cinefilia seria.
Lo mejor
- La puesta en escena atmosférica: Maxime Alexandre compone unas postales boscosas de un lirismo oscuro precioso.
- El trío protagonista: Halle Berry realiza un esfuerzo físico y emocional colosal, perfectamente secundada por la naturalidad dramática de los dos niños.
- La ambigüedad psicológica: Mantener al espectador dudando de la realidad física de la amenaza durante gran parte del metraje es un acierto.
Lo peor
- Pérdida de ritmo intermedio: La escasez de acontecimientos dinámicos hace que los ochenta minutos centrales se sientan algo reiterativos.
- Resolución frustrante: Aquellos cinéfilos que exijan explicaciones lógicas o cierres cerrados encontrarán el desenlace poético un tanto esquivo.
El Veredicto de Claqueta Ácida
No te Sueltes es un thriller de terror psicológico sumamente digno y un desvío interesante en la filmografía del siempre estimulante Alexandre Aja. Destaca por su solvencia formal, la crudeza de su ambientación y una Halle Berry desatada que sostiene el suspense familiar sobre sus hombros atormentados. Una película estimulante que te hará mirar las cuerdas de escalada de tu trastero con cierta suspicacia metafísica antes de salir al monte. 💀