Thelma — La venganza nunca ha sido tan dulce (o tan lenta como un scooter de tercera edad)
June Squibb devora el celuloide en esta comedia negra donde la abuelita más letal de Hollywood convierte a los estafadores en puré de anciana. ¿Arma letal o siesta con escopeta?
Thelma: Un recordatorio de que la experiencia no es un lastre
El cine de venganza ha sido históricamente un territorio dominado por musculosos en calzoncillos, tipos con gabardinas y miradas que podrían derretir el acero. Pero, ¿qué pasa cuando el justiciero lleva un audífono, una prótesis de cadera y un andador con más kilómetros que un taxi de Madrid? Josh Margolin, un director que hasta ahora solo había firmado algún corto y proyectos web, decide que es el momento de darle la vuelta al género como si fuera un calcetín sucio. Thelma no es solo una película sobre una anciana cabreada; es un manifiesto generacional que grita: «La generación silenciosa no ha terminado de luchar, y menos con un scooter eléctrico en las manos». La premisa es tan simple como brillante: Thelma Post, una nonagenaria con más años que un roble y más memoria selectiva que un político en campaña, cae en la trampa de un estafador telefónico que se hace pasar por su nieto. Lo que sigue es un viaje de restitución que mezcla Miss Daisy con Death Wish, pero con más pastillas para la tensión y menos paciencia para tonterías. Que nadie espere a Liam Neeson buscando a su hija en un almacén oscuro; aquí el arma letal es una abuela con un scooter de movilidad y una determinación que haría llorar a Rambo en posición fetal.
El contexto industrial de Thelma es tan fascinante como su protagonista. En una era donde Hollywood se ahoga en secuelas de superhéroes y remakes de remakes, Margolin apuesta por algo tan arriesgado como necesario: una película de género con corazón, humor negro y un presupuesto que huele a café recién hecho en lugar de a cheques en blanco de Disney. La producción corre a cargo de Magnolia Pictures, 101 Studios y First Look Media, entre otras, productoras que parecen haber entendido que el cine no tiene por qué ser un producto de consumo rápido, sino una experiencia que se mastica lentamente, como un caramelo de los años 50. El guion, escrito también por Margolin, es un ejercicio de equilibrio entre la comedia más absurda y el drama más tierno, como si Fargo y Cocoon hubieran tenido un hijo bastardo en un asilo de lujo. Y en el centro de todo, como un faro en la niebla, está June Squibb, una actriz que pasó décadas siendo secundaria de lujo en el teatro y nominada por Nebraska, pero que aquí demuestra que el talento no tiene fecha de caducidad, aunque el cuerpo sí.
La película llega en un momento cultural donde la tercera edad ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en un filón de oro. Desde The Bucket List hasta Grace and Frankie, Hollywood parece haber descubierto que los viejos no solo votan, sino que también tienen tarjetas de crédito y ganas de reírse de su propia mortalidad. Thelma se suma a esta ola, pero con una diferencia crucial: no es una película sobre ancianos, sino una película protagonizada por una anciana que actúa con una determinación inquebrantable y mucha dignidad en la recámara. Margolin, que confiesa haberse inspirado en su propia abuela, logra algo que pocos directores consiguen: humanizar a un personaje que podría haber sido fácilmente una caricatura de South Park. Thelma no es una abuelita dulce ni una psicópata geriátrica; es una mujer con arrugas, dolores y una firmeza acumulada durante décadas, dispuesta a saldar cuentas con el mundo que la ha ido dejando atrás. Y lo hace, cómo no, con estilo.
El rodaje de Thelma debió ser un espectáculo digno de un documental de National Geographic. Imaginen a June Squibb, con 93 años reales durante la filmación, persiguiendo su dinero en un scooter eléctrico por las calles de Los Ángeles, realizando ella misma la gran mayoría de sus escenas de acción mientras el equipo de fotografía intenta contener el aliento. Margolin ha declarado en entrevistas que la película nació de una mezcla de admiración y preocupación hacia su propia abuela, esos seres que sobrevivieron a casi un siglo de historia y que ahora se ven obligados a lidiar con estafadores telefónicos y una familia que la sobreprotege. La ironía no podría ser más deliciosa: en un mundo donde la tecnología avanza a velocidades de vértigo, los delincuentes siguen valiéndose de la vulnerabilidad de los más vulnerables, como si el phishing fuera un deporte olímpico y las víctimas unos principiantes indefensos. Thelma es, en esencia, una burla a la arrogancia de quienes subestiman la vejez, un recordatorio de que la experiencia no es un lastre, sino un arma cargada y lista para disparar.
Lo mejor
- La interpretación de June Squibb: Una actuación histórica que redefine lo que significa ser una protagonista en el cine de acción y comedia a los 94 años. Squibb no solo sostiene la película; le dota de una dignidad y una verdad monumentales.
- El equilibrio entre comedia y drama: Margolin logra algo que pocos directores consiguen: hacer reír con la ironía de las situaciones cotidianas sin llegar a burlarse jamás de la vejez ni de sus personajes.
- La dirección de Josh Margolin: Un debutante en el largometraje que demuestra un control del ritmo, del gag visual y del tono emocional digno de un realizador experimentado.
- El homenaje a Richard Roundtree: Ver al eterno Shaft compartir pantalla con Squibb en una última y entrañable aventura urbana es un regalo absoluto para cualquier cinéfilo.
- El guion: Inteligente, tierno y libre de sentimentalismos baratos. Sabe reírse de las brechas tecnológicas y generacionales con un cariño inmenso y diálogos sumamente punzantes.
Lo peor
- La resolución de la subtrama de los padres: La excesiva preocupación de los personajes de Parker Posey y Clark Gregg a veces interrumpe el gran ritmo del viaje principal de Thelma y Ben.
- Cierta ligereza en el tramo central: Al emular la estructura de una 'road movie' urbana de ritmo pausado, hay breves momentos donde la trama avanza de forma muy contemplativa.
- Un antagonista un tanto plano: Aunque la presencia de Malcolm McDowell eleva las escenas, los motivos y el trasfondo de la red de estafas telefónicas se mantienen en la superficie.
- Puede decepcionar a quien busque acción real: Quien acuda a la película esperando un thriller de venganza violento o vertiginoso se equivocará de sala; su escala es puramente humana y cotidiana.
- El predecible arco de maduración del nieto: La evolución de Danny, aunque funciona muy bien como contrapunto emocional, recorre senderos bastante habituales del cine indie americano.
El Veredicto de Claqueta Ácida
Thelma es una de esas películas que llegan sin hacer ruido y se van dejando un rastro de entrañables sonrisas, ternura y reflexiones sumamente lúcidas sobre el paso del tiempo. No busca revolucionar la historia del cine, pero es un recordatorio de que las grandes historias nacen de la empatía, la simplicidad y el respeto por nuestros mayores. June Squibb llena la pantalla con una vitalidad envidiable, y Josh Margolin demuestra que la mejor acción es la que se mide en la escala de las pequeñas batallas del día a día. Si lo que buscas es un thriller ultraviolento con tiroteos, sigue buscando; pero si lo que quieres es ver a una abuela indomable sorteando los obstáculos del mundo moderno con más clase que Ethan Hunt, esta es tu película. Eso sí, no esperes un festival de sangre; esto es un tierno, ingenioso y divertido recordatorio de que la experiencia y la vejez no restan un ápice de dignidad. En Claqueta Ácida creemos que Thelma es una maravillosa bocanada de aire fresco en la cartelera, un aplauso unánime a la tercera edad... y un aviso para que configures bien el contestador de tus abuelos. 👵🛵
🎬 Tráiler Oficial
💬 El Veredicto de la Comunidad
¿Qué te ha parecido la película? Deja tu nota de 0 a 10 para contrastarla con el análisis de la redacción.
Aún no has votado
📢 ¿Te ha gustado el ácido?
Comparte esta crítica con tus amigos cinéfilos o desata la polémica en redes.
📩 📩 Recibe la dosis en tu bandeja
Únete a nuestra lista de correo semanal. Críticas honestas de cine, coberturas ácidas de festivales y recomendaciones de culto cada domingo por la mañana. Cero spam, puro celuloide.
🔒 Prometemos críticas venenosas semanales y cobertura exclusiva.Críticas Relacionadas
Autopsias recomendadas para cinéfilos exigentes.
⚡ Ácido Cítrico7.0Thelma
June Squibb devora el celuloide en esta comedia negra donde la abuelita más letal de Hollywood convierte a los estafadores en puré de anciana. ¿Arma letal o siesta con escopeta?
⚡ Ácido Cítrico7.5Bugonia
Dos jóvenes convencidos de que una directora ejecutiva es un alienígena la secuestran. ¿Salvarán la Tierra?
⚡ Ácido Cítrico7.5El Pasajero Nocturno
Una crítica ácida a la película de terror 'El Pasajero Nocturno' con humor negro y análisis cinematográfico