San Sebastián 2025 — Alauda Ruiz de Azúa triunfa con 'Los Domingos' y el cine de lo cotidiano
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El Festival de San Sebastián en su 73ª edición (septiembre de 2025) concluyó con una de esas decisiones del jurado que reconcilian a la prensa con la cordura cinematográfica. La Concha de Oro fue a parar a Los Domingos (Sundays), la bellísima e intimista co-producción hispano-francesa dirigida por la talentosa Alauda Ruiz de Azúa. Tras deslumbrarnos con su debut en Cinco lobitos, Ruiz de Azúa vuelve a demostrar que nadie filma las grietas familiares, los silencios del almuerzo y el drama invisible de los días festivos como ella.
Mientras la Croisette de Cannes se ahoga en su propia grandilocuencia y Venecia busca el glamour de la alfombra roja americana, el Donostia Zinemaldia ha vuelto a demostrar que su verdadero corazón late con el cine de autor honesto y los platos de cuchara.
El drama de la rutina familiar sin filtros
Los Domingos sigue la vida de una familia de clase media durante una serie de domingos consecutivos a lo largo de cinco años. No hay giros de guion espectaculares, asesinos en serie ni revelaciones cósmicas. Solo está el paso del tiempo, las visitas al hospital de los abuelos, las discusiones pasivo-agresivas sobre quién limpia la vajilla y las miradas cansadas de dos padres que ven cómo sus hijos crecen y se distancian.
Lo que para un guionista de Hollywood promedio sería una receta infalible para el aburrimiento, en manos de Alauda se convierte en un espejo fascinante y doloroso. La cámara de Ruiz de Azúa se coloca a la altura de la mesa del comedor, capturando los gestos incómodos, el tintineo de los cubiertos y esa tensión sutil que se respira en cualquier reunión familiar de fin de semana. Es un cine físico, táctil y profundamente veraz que rehúye el melodrama fácil de lágrimas programadas.
Un reparto coral en estado de gracia
La película funciona gracias a un elenco que no parece estar actuando; se sienten como una familia real con rencores acumulados y afectos mudos de décadas. Los silencios entre diálogos hablan más que los discursos eternos, y la dirección de actores es tan milimétrica que cada ceja levantada o suspiro cortado tiene peso dramático.
La fotografía, repleta de tonos cálidos y grises lluviosos típicos del norte peninsular, dota al metraje de una nostalgia melancólica. Es una obra madura que consolida a su directora como una de las voces más sólidas del cine europeo contemporáneo, capaz de extraer poesía visual de lo aparentemente vulgar.
Lo mejor
- La asombrosa naturalidad del elenco coral, un prodigio de la dirección de actores.
- La sensibilidad de Alauda Ruiz de Azúa para capturar las dinámicas de la convivencia familiar.
- El merecido triunfo de un cine español honesto frente a propuestas más pretenciosas de la sección oficial.
Lo peor
- Su ritmo pausado y episódico puede dejar frío a quien espere una estructura dramática tradicional.
- Algún plano recurso del campo vasco que roza el esteticismo de postal turística.
- Una duración que podría haberse recortado levemente sin perder un ápice de su fuerza dramática.
El Veredicto de Claqueta Ácida (7.8/10)
Los Domingos es una gran triunfadora para un festival que se enorgullece de su identidad. Ruiz de Azúa firma una película de orfebrería íntima que te hará mirar a tus propios familiares con una mezcla de ternura y resignación en el próximo almuerzo dominical. Cine de verdad, sin fuegos artificiales ni marketing de estudio.