🎬 CLAQUETA ÁCIDA
Estrenos ⚡ Ácido Cítrico

The Mummy — La momificación de la cordura familiar

✍️ Por: Bastian Noir
🎬 Director: Lee Cronin
👥 Reparto: Jack Reynor, Laia Costa, May Calamawy, Natalie Grace, Verónica Falcón
⚡ Ácido Cítrico 6.8/10
Público --
0 Votos
The Mummy: La momificación de la cordura familiar
Cartelera oficial de The Mummy: La momificación de la cordura familiar
🧪

🧪 Regulador de Veneno

Modifica la intensidad y el sarcasmo de la reseña.

Suave Salvaje Ácido

¿Tú qué opinas?

Vota y contrasta tu nota con la del crítico.

5.0

En la redacción de Claqueta Ácida ya estábamos frotándonos las manos ante la enésima resurrección de la propiedad intelectual más vendada de Universal. Y es que el recuerdo de Tom Cruise corriendo delante de una tormenta de arena digital en 2017 aún nos provoca pesadillas (y no precisamente de las que le gustan a Stephen King). Afortunadamente, Lee Cronin —que ya demostró en Evil Dead Rise (2023) su preocupante adicción a los fluidos corporales y los espacios claustrofóbicos— ha decidido mandar a paseo la egiptología de baratillo, los sarcófagos dorados y los arqueólogos con mandíbula cuadrada para meterse de lleno en un fango mucho más interesante: el del terror puramente analógico y el trauma de supermercado.

La premisa de esta nueva versión de The Mummy (2026) huye de las pirámides para encerrarse en la América profunda. Charlie (un Jack Reynor que parece haber nacido para interpretar a padres al borde del colapso nervioso) y Larissa (Laia Costa, intentando dar dignidad actoral al grito deseperado) recuperan a su hija Katie (Natalie Grace) ocho años después de que esta desapareciera misteriosamente en el desierto. ¿El problema? La niña no vuelve con ganas de comer helado ni de contar aventuras; vuelve convertida en el recipiente biológico y purulento del Nasmaranian, un antiquísimo demonio egipcio que prefiere momificar la carne de sus huéspedes desde dentro hacia fuera en lugar de esperar cómodamente en un museo británico.

Cronenberg en el Desierto de Nevada

Lo mejor que se puede decir de esta propuesta es que Cronin no tiene ningún respeto por la nostalgia. En lugar de aventuras familiares al estilo de Stephen Sommers, aquí lo que prima es el body-horror visceral. Apoyado en la soberbia y asfixiante fotografía de Dave Garbett (que repite con Cronin tras llenar de sangre los ascensores de Evil Dead Rise), el filme se deleita en la textura de la descomposición. La piel que se cuartea, la arena que brota de heridas imposibles y esa sensación constante de que la humedad ha abandonado para siempre el encuadre convierten la película en una experiencia física, casi polvorienta.

Es inevitable ver aquí los ecos del cine de David Cronenberg (especialmente de la mutación biológica de The Fly) cruzados con el melodrama familiar sobre el duelo y la pérdida de Hereditary (2018) de Ari Aster. El demonio Nasmaranian no es solo una amenaza sobrenatural con ojos amarillos; es la encarnación física de un dolor que la familia Cannon no ha sabido procesar durante casi una década.

Lo Mejor

  • Natalie Grace como Katie Cannon: Su interpretación es perturbadora desde su primer plano en el desierto. Sostiene la película cuando el guion flaquea.
  • La fotografía de Dave Garbett: Tonos tierra, iluminación mortecina y un uso del claroscuro que hace que cada rincón de la casa parezca una tumba de adobe.
  • El desvío del canon: Agradecemos profundamente no haber visto ni una sola pirámide de postal en los 105 minutos de metraje.

Lo Peor

  • El abuso del “gross-out”: En ocasiones, el guion de Cronin parece más preocupado por revolver el estómago del espectador (atención a la escena de la sopa de arena) que por desarrollar el misterio del Nasmaranian.
  • Un tercer acto apresurado: La resolución cae en los clichés habituales de la posesión, perdiendo la originalidad de la momificación orgánica que nos habían prometido.

El Veredicto de Claqueta Ácida

The Mummy (2026) no es la obra maestra del cine de terror que Blumhouse y Atomic Monster nos querían vender en sus campañas de marketing, pero sí es un refrescante puñetazo de fango y fluidos corporales a una franquicia que estaba clínicamente muerta. Lee Cronin demuestra que se maneja de fábula entre la podredumbre y que Jack Reynor sufre en pantalla mejor que nadie. No apta para estómagos sensibles ni para egiptólogos puristas, pero ideal para quienes prefieren que sus monstruos huelan a polvo, sudor y descomposición familiar. Un estreno notable dentro de la cartelera de este año.

🎬 Tráiler Oficial

📢 ¿Te ha gustado el ácido?

Comparte esta crítica con tus amigos cinéfilos o desata la polémica en redes.

💬

💬 El Veneno de la Comunidad

Cargando comentarios...

📝 Deja tu veneno cinéfilo

Sé respetuoso, o sé ingeniosamente destructor. Pero no insultes sin gracia.